Continuando con nuestro proceso de aprender algo que mejore nuestra calidad de vida, podemos ver cómo, en lo cotidiano, en situaciones vividas en el pasado hasta llegar a este estado pandémico, hemos funcionado en el día a día acelerándonos, estresándonos, angustiándonos. Y a todos les ha sucedido esto por igual, no importando el status, la condición o el género.

Como consecuencia de la pandemia se ha parado toda actividad, llevándonos a aprender nuevas rutinas, nuevas formas de relacionarnos, trabajando de una manera virtual desde la casa o festejando los cumpleaños por zoom, agradecidos de tener acceso a internet para poder hacerlo.  Lo que era costumbre, lo que nadie cuestionaba siquiera, como el poder dar un abrazo a un ser querido o visitar a los abuelos,  ya no se puede hacer.

Este es un buen momento para enfocarnos en el amor. Enfocándonos en al amor incondicional, interno, traemos bienestar a nuestras vidas al aceptarnos y amarnos incondicionalmente frente a toda situación, dejando de ser nuestro propio enemigo con tanto pensamiento negativo, con tanta autocrítica. Simplemente nos enfocamos en sentir, momento a momento, el amor internamente, y así podemos darlo a todos quienes nos rodean.

¿Recuerdan que la semana pasada aprendimos una faceta que estaba enfocada en el “agradecimiento” y que hablaba de la perfección de “nuestra experiencia humana”? ¿Y recuerdan que la semana anterior a la pasada aprendimos la faceta enfocada en la “apreciación” y en la valoración de “este momento”? Pues ahora aprenderemos a enfocarnos en el amor.

Les entregaré ahora la tercera de las facetas, la que también podrán utilizar momento a momento, enfocados en generar mayor bienestar interno, y a medida que practican, ir amándose  incondicionalmente.

Cierra tus ojos y gentilmente repite mentalmente, enfocándote en tu corazón:

Amor me crea en mi perfección

(Atención: profundamente en el corazón)

Algunas veces, cuando estés unificando (practicando), puede que sientas una profunda felicidad. Tus pensamientos se convertirán en una melodía distante que apenas podrás distinguir, y será como si estuvieras envuelto en una tibia cobija de amor incondicional. Otras veces la práctica será turbulenta, tal vez con muchos pensamientos y eso también está bien, es el resultado del estrés que se va liberando.

Practica todo lo que puedas pensándola con ojos  cerrados, y con ojos abiertos durante tus actividades cotidianas. Piénsala, y de esta manera estarás eligiendo cultivar y profundizar el amor.

Practica mucho cada día, date como mínimo una hora  de tiempo con ojos cerrados (pueden ser 3 bloques de 20 minutos), y con ojos abiertos todo lo que puedas. Piénsala cuando te miras al espejo, profundizando esa experiencia de bienestar interior.

Asimismo practica con las otras dos facetas que te enseñé anteriormente.  La semana próxima conoceremos una más, y  si deseas, ¡a principios de Julio podrás cursar el Seminario que impartiré personalmente en Vivo Online!

Si tienes dudas respecto a lo que aprendiste estas semanas puedes escribirme a isha@isha.com, y sería hermoso que el 4 y 5 de Julio aprendieras conmigo este Sistema que he creado hace ya 20 años y que se ha propagado a través del mundo, inspirando y acompañando a muchos en su sanación.

Nos veremos la próxima semana cuando les entregue la próxima columna, y si quieren inspirarse aún más, pueden visitar ishajudd.com donde encontrarán muchos videos y películas a las que pueden acceder sin costo alguno.