Unificación Isha Judd
Afuera siempre habrá dualidad y catalogamos todo como bueno o malo. Pero cuando vas profundo, a esa paz del fondo de tu corazón, el sufrimiento se termina.
Mente · 4 min de lectura

Vivimos en un sueño

Afuera siempre habrá dualidad y catalogamos todo como bueno o malo. Pero cuando vas profundo, a esa paz del fondo de tu corazón, el sufrimiento se termina.

Isha Judd

Todo es perfecto en cada momento, siempre. Y en el afuera siempre habrá dualidad: blanco y negro, frío y caliente, bueno y malo. Así percibimos las cosas, catalogamos todo, y entonces ciertas circunstancias nos hacen sufrir. Pero si vas profundo dentro de ti, si te enfocas en esa experiencia de paz que está en el fondo de tu corazón, comienzas a percibir todo de otra manera. Y entonces no hay sufrimiento.

El sufrimiento viene de nuestra programación robótica: juzgando, comparando, analizando. Nos preguntamos «¿por qué tengo que pasar por esto?». Porque estás experimentando dualidad, por eso. Si dejas de engancharte en las dudas del intelecto, no te vas a sentir atrapado por las situaciones de la vida, y no vas a sufrir.

La dualidad es parte de nuestra vida

Si dejas de intentar cambiar todo y regresas a la inocencia, vas a experimentar la perfección. La inocencia abraza todo con alegría: no tiene expectativas ni ideas de cómo las cosas deben verse. La dualidad, además, es genial: es el paisaje de la vida. Sería terriblemente aburrido si todo fuera siempre lo mismo.

Imagínate una familia que va a pasar el día a la playa. En el camino aparecen nubes enormes, y cuando llegan está lloviendo fuerte, el mar picado y gris, las olas reventando en la arena. ¿Les importa a los niños? Por supuesto que no. Aman la playa de cualquier manera, corren bajo la lluvia y se divierten igual, porque no tienen una idea de cómo necesitan verse las cosas.

Enfocarnos en el amor-conciencia

A medida que crecemos perdemos esa inocencia, coleccionamos pequeñas cajitas y etiquetamos todo como «bueno» o «malo». Como adultos nos hemos vuelto adictos al sufrimiento: cuando todo está saliendo bien, siempre conseguimos arruinarlo. Creamos un drama para poder sufrir. Es un hábito, porque amarse es lo más difícil de hacer para un ser humano.

Pero cuando nos enfocamos en el amor-conciencia, en esa profundidad dentro de nosotros, esto comienza a cambiar. No hay nada malo con nadie. Vivimos en una neblina, perdidos en una ilusión de separación increíblemente convincente, y hacemos un billón de cosas buscando el amor desesperadamente en toda clase de lugares. En realidad somos perfectos: tú eres perfecto exactamente como eres.

Señales de que estás atrapado en el juicio

  • Te preguntas «¿por qué tengo que pasar por esto?» cada vez que algo no sale como esperabas.

  • Etiquetas todo lo que ocurre como «bueno» o «malo», sin dejar espacio a que simplemente sea diferente.

  • Cuando todo va bien, encuentras la forma de arruinarlo y crear un drama para poder sufrir.

  • Tienes una lista interminable de lo que está mal contigo y la usas para torturarte.

  • Intentas cambiar cada circunstancia en vez de abrazarla tal como es.

Un caso para reconocerte

Isha cuenta que solía juzgarse por todo: tenía una lista interminable de lo que estaba mal con ella y la usaba para torturarse. A través de su proceso de crecimiento elevó su conciencia y se dio cuenta de que era perfecta exactamente como era, que no había nada malo con ella. Y describe ese descubrimiento como un descanso increíble.

Nos causamos mucho dolor innecesario al juzgarnos: juzgamos lo que hacemos, partes de nuestra personalidad, la manera en que tratamos a otros. Nos cuesta creer que somos perfectos tal como somos. Pero cuando lo ves, dejas de torturarte, y ahí empieza el descanso.

La práctica: soltar y sentirte libre

  1. 1

    Cuando aparezca una circunstancia que no te gusta, en vez de intentar cambiarla, regresa a la inocencia y abrázala con alegría.

  2. 2

    Si notas que estás etiquetando algo como «malo», recuerda que solo es diferente, parte del paisaje de la vida.

  3. 3

    Enfócate en el amor-conciencia, en esa profundidad de paz que está en el fondo de tu corazón.

  4. 4

    Si ves un aspecto de ti que ya no te sirve, suéltalo sin juzgarlo, abrazándolo: «eso no me sirve, lo puedo soltar ya».

  5. 5

    Elige otra cosa ahora, simplemente así, y deja que la vida se vuelva pura belleza.

Vivimos en un sueño, esto es una ilusión, y no tiene nada que ver con la grandeza de quienes somos.

Isha Judd

FAQ

Preguntas frecuentes

  • Para Isha Judd, vivimos en un sueño porque estamos perdidos en una ilusión de separación increíblemente convincente, una neblina donde buscamos el amor afuera desesperadamente. El afuera siempre tiene dualidad y catalogamos todo como bueno o malo, y por eso sufrimos. Pero esa ilusión no tiene nada que ver con la grandeza de quienes somos. Cuando vuelves al amor-conciencia, dentro de tu corazón, percibes todo de otra manera y el sufrimiento se termina.

#dualidad#amor-conciencia#inocencia#juicio#aceptacion

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