Unificación Isha Judd
La intuición es el lenguaje de tu omnisciencia: si confías en tu corazón, confías en lo que sabes sin pensar.
Mente · 4 min de lectura

¿Confías en tu intuición?

La intuición es el lenguaje de tu omnisciencia: si confías en tu corazón, confías en lo que sabes sin pensar.

Isha Judd

Tú creas todo en cada momento y tu corazón lo sabe todo. Por eso, cuando confías en tu corazón, confías en tu intuición. La intuición simplemente viene: es el lenguaje de la omnisciencia, ese saber que no se piensa y que surge desde adentro.

La claridad es intuición, porque nace del corazón. No proviene del intelecto, y vas a sentir la diferencia. Cuando algo se dice desde la verdad que surge, tiene energía detrás; cuando se dice desde la cabeza, no resuena, no tiene esa fuerza.

Limpiar la ventana de la percepción

Cuando comenzamos este proceso de crecimiento interno, percibimos todo a través de una ventana que no está muy limpia. A medida que avanzamos y expresamos lo que sentimos, nos conectamos con nuestras emociones y vamos soltando esa suciedad pegada al vidrio, hasta que queda tan limpio que hay absoluta claridad en lo que percibimos.

Al principio necesitamos confiar en la intuición, en nuestros corazones, y hablar nuestra propia verdad. Lo importante es estar dispuestos a ser humanos, vulnerables, a atravesar los miedos, como el de no recibir la aprobación de afuera. Y el músculo, que es la conciencia, empieza a desarrollarse con tanta fuerza (porque ya es amor incondicional) que nada resulta más fuerte que eso.

La cabeza engaña, el corazón sabe

La conciencia mueve al corazón: sus palabras plantan semillas en él, porque el corazón sabe. La cabeza no; te engaña y te aleja del verdadero saber cuando intenta entender. Es eso lo que te mantiene fuera del momento presente y obsesivamente atascado en tu cabeza.

Cuando empiezas a obsesionarte con algo, date cuenta de que el intelecto te está llevando lejos de ti mismo. Puede ser para evitar sentir una emoción, o para evitar una expansión inminente, que es justo lo que la cabeza detesta.

Señales de que hablas desde la cabeza y no desde el corazón

  • Repites una serie de ideas y citas a maestros, pero las palabras no llevan energía detrás.

  • Lo que dices no resuena en el corazón de quien te escucha: se nota que no es real.

  • Te obsesionas con algo y le das vueltas sin parar, atascado en la cabeza.

  • Sientes que te alejas del momento presente para no atravesar una emoción o una expansión.

  • El intelecto pelea y te empuja a la duda con tal de mantenerte en la dualidad.

Un caso para reconocerte

Cuando alguien está en niveles de conciencia muy altos, Isha Judd lo escucha, porque esa persona empieza a hablar la verdad, a hablar desde el corazón, y la percepción que ella comparte se vuelve la de esa persona. En cambio, si alguien habla desde su cabeza, no escucha nada: no resuena en su corazón, no tiene esa energía.

Es muy fácil percibir cuándo la gente no está siendo real. A medida que tu conciencia se expande, te das cuenta cada vez con más claridad si alguien habla desde su corazón o desde su cabeza. Es muy obvio, y en tu propio caso funciona igual: puedes sentir de dónde viene lo que dices.

La práctica: atestiguar al intelecto

  1. 1

    Durante el día, expresa lo que sientes y conéctate con tus emociones: así vas limpiando la ventana de la percepción.

  2. 2

    Confía en tu corazón y habla tu propia verdad, aunque temas no recibir la aprobación de afuera.

  3. 3

    Cuando surja una obsesión, reconoce que el intelecto te aleja de ti para evitar una emoción o una expansión.

  4. 4

    Atestigua al intelecto: obsérvalo sin subirte a él, y su mecanismo de control se desactiva.

  5. 5

    Deja que la conciencia atestigüe mientras las obsesiones de la mente se disuelven, y confía en el saber que viene sin pensamientos.

La intuición simplemente viene, es el lenguaje de la omnisciencia.

Isha Judd

FAQ

Preguntas frecuentes

  • Para Isha Judd, la intuición simplemente viene: es el lenguaje de la omnisciencia, el saber de la creación. Nace del corazón, no del intelecto, y llega sin pensamientos. Todos somos omniscientes; una vez que removemos la basura que la cubre, que es el estrés, nuestra sabiduría interna aparece. Por eso ella confía en sí misma de forma total: su claridad es su intuición, porque viene del corazón, o sea, de su omnisciencia.

#intuicion#corazon#conciencia#omnisciencia#intelecto

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