Creando un Mundo ConscienteLa Magia de Aprender de los Errores: Un Camino Hacia la Evolución Personal
Isha Judd

Es importante que te preguntes qué sientes, que cierres los ojos y te permitas quedarte ahí conectado con tu corazón.
La vida no es una carrera por ganar, es un maravilloso paseo por disfrutar. Y el hecho de poner nuestra atención, en primer lugar, en lo que estamos sintiendo en lo profundo, será lo que nos armonice para poder actuar desde un lugar de equilibrio, alegría y paz. Y estamos en el punto en el que podemos ver que eso es posible.
Cuando yo me di cuenta de que no era feliz a pesar de haber logrado todo lo que me proponía, entré en un espacio nuevo de vulnerabilidad y apertura que me ayudó a descubrir lo que verdaderamente necesitaba. Tuve que ser muy honesta conmigo misma y reconocer que estaba llena de miedos enmascarados, y que la razón por la cual no era feliz era simplemente porque yo no me amaba a mí misma. Siempre criticándome y viendo lo que estaba mal en mí, ¡yo era mi peor enemiga!
Es importante que te preguntes qué sientes, que cierres los ojos y te permitas quedarte ahí conectado con tu corazón. ¿Y recuerdas? Puedes pensar esa faceta que te compartí la semana pasada: “Alabanza al amor por este momento en su perfección”, (la piensas mientras pones tu atención en el corazón).
Y sea que la respuesta venga o no – pues al principio hay toda una coraza por disolver que nos está impidiendo escucharnos – si eres paciente lograrás esa conexión interna, y es el regalo más maravilloso que nos podemos dar.
De modo que en cada situación que se presenta en nuestras vidas, en lugar de reaccionar al primer impulso, podemos mirar hacia adentro y permitirnos sentir. Y te sorprenderás cuando descubras lo que verdaderamente estás sintiendo, algo a lo que nunca le habías puesto atención. ¡Qué acto de amor más profundo es éste! Amor a nosotros mismos, nuestro propio ser presente y vibrando en este acto amoroso.
También es importante permitirnos ser vulnerables, es decir, ser honestos con lo que sentimos, ahora que hemos aprendido a conectarnos con nuestro corazón. Esto nos permite hacer elecciones basadas en amor y no en miedo, en los “debería”, o los “tendría”. Esto inevitablemente lleva a la madurez emocional y a crear lo mejor para cada uno de nosotros, y como consecuencia, para nuestro entorno.
Hemos aprendido a mentir y a manipular para recibir la aprobación del afuera. Pero al ser vulnerables y al estar conectados, enfocados en nuestro interior, el hablar nuestra verdad se vuelve imprescindible. A partir de ahora, ir en contra de lo que sentimos, mentir, se hace doloroso, porque ya nos podemos dar cuenta que haciéndolo, nos estamos abandonando.
Si le enseñáramos a nuestros niños a no perder este aspecto que es natural en ellos, veríamos cómo las relaciones con sus pares se transformarían en relaciones amorosas, abiertas, de respeto y de ningún modo destructivas ni violentas.
Todos estos pasos son simples, pero verdaderos y válidos. Y como siempre digo: “la vida es simple, somos los humanos quienes la complicamos”. Y lo hacemos porque nos hemos separado de nuestra esencia, hemos perdido nuestra conexión interior.
Pero ahora estamos aprendiendo a reconectarnos, para que todo se alinee y fluya, como consecuencia, podamos actuar desde la profundidad, la vulnerabilidad y la verdad, en nuestra vida cotidiana.
Profundiza la práctica
El Programa 6 meses te acompaña en la práctica diaria de la Unificación, con encuentros semanales en vivo y acceso prioritario a retiros.
Conocer el Programa
Newsletter semanal con artículos, agenda de retiros y lo más leído del blog.
Al suscribirte aceptas nuestra Política de privacidad.