ConcienciaEl verdadero significado del amor a uno mismo: Descubre cómo practicarlo diariamente
Isha Judd

La alta conciencia no es solo para Buda o Jesús: es un potencial real y alcanzable para todos. No te desconecta de la vida, te ancla más en ella.
Elevar la conciencia significa expandir tu capacidad de experimentar el amor en todo, hasta anclarte por completo en la vida presente. Creemos que una conciencia elevada es para gente «especial», que está más allá de nuestra capacidad humana, que es para Buda o Jesús. Pero, ¿y si Buda y Jesús hubiesen estado demostrando un potencial muy real, algo que es alcanzable para todos los seres humanos?
La experiencia del amor en todo es una realidad, pero nosotros la hemos olvidado. A medida que expandes tu conciencia, verás que tu corazón está continuamente anhelando más y más amor-conciencia. No es un destino reservado a unos pocos: es un anhelo que ya vive dentro de ti.
Una conciencia elevada nunca transige con su propia grandeza, y esto no es desde un lugar arrogante. Cuando estás en un alto estado de conciencia solo eres real: no te escondes tras una máscara de falsa modestia, ni transiges con tu verdad jugando a la pequeñez para que los otros no se sientan mal.
La conciencia es el amor a uno mismo, y no tiene nada que ver con la arrogancia. Se nos ha enseñado que amarnos a nosotros mismos es egoísmo, pero si no experimentamos el amor incondicional por nosotros, no podemos dar eso al resto de la humanidad. La verdadera arrogancia es lo contrario: es el abandono de uno mismo, Dios jugando a la pequeñez y no tomando responsabilidad de sus creaciones.
A menudo pensamos que elevar nuestra conciencia nos llevará a un estado de cero emocionalidad, y no es así. Cuando la conciencia se expande sentimos cada emoción plenamente, tal como la siente un niño. Un estado elevado de conciencia no es un estado de desconexión de la realidad: por el contrario, estás más anclado que nunca en la vida.
Cuando trasciendes los miedos de la mente, abrazas la vida con libertad y alegría. Te vuelves más presente, no menos. Si quieres tener una vida dichosa, es imposible no unir lo cotidiano con lo espiritual: lo material y la conciencia son en realidad dos lados de una misma moneda.
Señales de que estás elevando tu conciencia
Sientes cada emoción plenamente, tal como la siente un niño, en vez de anestesiarte.
Estás más anclado en la vida, más presente en lo cotidiano, no desconectado en las nubes.
Eres real: dejas caer la máscara de la falsa modestia y no juegas a la pequeñez.
Unes lo material y lo espiritual, sin dividir tu día entre el trabajo y tu verdad.
Tu corazón anhela de forma continua más y más amor-conciencia.
Un caso para reconocerte
Estás en medio del trabajo y una parte de ti cree que la conciencia es otra cosa, algo que solo pasa al meditar en una montaña. Pero la conciencia es en cada momento. Las preguntas reales son sencillas: ¿estoy siendo productivo?, ¿estoy dando?, ¿estoy siendo consciente de los otros y del medio ambiente?
Al final del día aparece la prueba más honesta: ¿estoy dejando ir mi estrés o me lo estoy llevando a casa? Ahí se ve si tu conciencia se quedó en la teoría o si de verdad la estás viviendo. No se trata de irte a las montañas, sino de dar lo mejor de ti en cada momento.
La práctica: llevar la conciencia a cada momento
En medio de tus tareas, pregúntate: ¿qué estoy siendo?, ¿estoy siendo conciencia?
Elige, en cada momento, hacer lo que vas a hacer desde un lugar amoroso y feliz.
Trae la espiritualidad al trabajo: no separes lo cotidiano de lo espiritual, son la misma moneda.
Sé consciente de los otros y del medio ambiente, no solo de tus propios asuntos.
Al terminar el día, deja ir tu estrés en vez de llevártelo a casa.
No se trata de irse a meditar a las montañas: la conciencia es en cada momento.
FAQ
La alta conciencia es la experiencia del amor en todo, un potencial muy real y alcanzable para todos los seres humanos, no solo para Buda o Jesús. Isha Judd explica que no es un estado de desconexión de la realidad ni de cero emocionalidad: por el contrario, sientes cada emoción plenamente y estás más anclado que nunca en la vida. Es el amor a uno mismo, que luego puedes dar al resto de la humanidad.
Para profundizar

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