ConcienciaEl verdadero significado del amor a uno mismo: Descubre cómo practicarlo diariamente
Isha Judd

La queja automática nos corroe la posibilidad de estar presentes. Apreciar es un músculo que, entrenado a diario, eleva tu autoestima.
Muchas veces pasamos el día en una acción casi compulsiva: quejarnos de todo lo que no nos gusta, de todo lo que no nos sirve para satisfacer nuestros planes. No nos damos cuenta, pero esa queja automática nos corroe la posibilidad de estar presentes, de experimentar con dicha los momentos simples de la vida.
La propuesta es intentar la práctica positiva de la apreciación. No es un adorno: es lo que abre espacio para los «sí» y empieza a construir puntos de empoderamiento. Para elevar la autoestima, primero tenemos que poder estimarnos a nosotros mismos.
Cuando pasamos, sin darnos cuenta, un tiempo largo yendo de queja en queja (del gobierno, de la economía, de los impuestos, del jefe, del clima, de la salud, de nuestro cuerpo, del trabajo o la falta de trabajo, del frío, del calor), esa energía nos va enfermando de descontento. Dejamos de ver más allá de nuestra nariz y nos peleamos constantemente con todo lo que es.
Cuando empezamos a apreciar más conscientemente, sentimos el beneficio. Comienza a abrirse espacio para los «sí»: percíbete en los aspectos que sí logras, que sí valoras, donde sí puedes. Aprecia la belleza, aprecia el entorno. Hay mucho que apreciar, y así, poquito a poco, vas construyendo puntos de empoderamiento, abrazándote, elevando la autoestima.
Aprender a hacer lo que no sabemos e ir desactivando hábitos automáticos, que son como muros, requiere una insistencia amorosa y repetitiva. Es igual que ir al gimnasio: crecemos en tonicidad muscular. La apreciación también se entrena, y el resultado se nota con la repetición.
Para eso, un ejercicio muy simple: registra por escrito, cada día, al menos cinco aspectos que vayas apreciando en tu día a día. Ese pequeño hábito sostenido va construyendo un estado interno distinto, contigo y con tu vida.
Señales de que estás atrapado en la queja
Encuentras algo para criticar en casi todo lo que te rodea, casi sin darte cuenta.
Sientes un descontento de fondo que te acompaña durante el día.
No logras ver más allá de tu nariz y te peleas con todo lo que es.
Se te escapan los momentos simples de la vida sin poder disfrutarlos.
Tu autoestima está baja y te cuesta estimarte a ti mismo.
Un caso para reconocerte
Al despertar por la mañana, en lugar de repasar todo lo que falta, siente tu corazón con una actitud apreciativa. Tu corazón late, pero no eres tú quien hace eso. Aprecia la maravilla que te permite la vida: siente tu cuerpo, cada parte, aunque haya achaques. No importa, siente y aprecia, es pura vida.
Después, al moverte, aprecia lo que sí puedes hacer. Al beber algo o comer, siente el gusto, la temperatura, y aprecia. Y cuando te encuentres con otra persona, en casa o afuera, escúchala con atención y encuentra siempre algo para apreciar: verbalízalo, entrégalo. Es simple, es posible y es nutritivo, para ti y para el otro.
La práctica: entrenar la apreciación cada día
Al despertar, siente tu corazón con actitud apreciativa y agradece que la vida late en ti.
Siente tu cuerpo parte por parte y aprecia lo que sí puedes hacer, aunque haya achaques.
Al beber o comer, detente en el gusto y la temperatura, y aprecia.
Con cada persona que te cruces, encuentra algo para apreciar y verbalízalo.
Registra por escrito, cada día, al menos cinco cosas que hayas apreciado.
Comenzarás naturalmente a vibrar y a agradecer, y sentirás cómo eso se irradia a todo lo que te rodea.
FAQ
Para Isha Judd, la apreciación es una práctica positiva que reemplaza a la queja automática. Consiste en abrir espacio para los «sí»: percibirte en lo que sí logras, valorar la belleza y el entorno, y agradecer los momentos simples de la vida. Se entrena como un músculo en el gimnasio, con insistencia amorosa y repetitiva. Así vas construyendo puntos de empoderamiento, elevando la autoestima y aprendiendo a estimarte a ti mismo.
Para profundizar

Newsletter semanal con artículos, agenda de retiros y lo más leído del blog.
Al suscribirte aceptas nuestra Política de privacidad.