ConcienciaEl verdadero significado del amor a uno mismo: Descubre cómo practicarlo diariamente
Isha Judd

No serás feliz cuando encuentres tu propósito: serás feliz cuando te encuentres a ti mismo. Tu Ser auténtico ya está aquí, anclado en el amor.
Tenemos la idea de que todo está predestinado, o de que «cuando encuentre mi propósito, entonces voy a ser feliz». Pero la verdad es al revés: cuando te encuentras a ti mismo, entonces eres feliz. No es que esté todo escrito de antemano, simplemente es.
Los seres humanos tenemos la posibilidad de elegir. Hay un millón de decisiones que puedes tomar, y todas, absolutamente todas, te están llevando a casa, a ti mismo. Creces a través de cada experiencia, no porque sea una escuela rígida, sino porque ya eres aquello que estás buscando y solo necesitas encontrar esas respuestas dentro de ti.
Hemos creado una ilusión de nosotros mismos a través de una ventana de percepción. Esa ventana no nos deja ver con claridad, porque está sostenida en lo que sucedió antes: nuestros juicios, prejuicios, dolores y angustias. Miramos a través de ella y creemos que lo que vemos es la realidad.
Para limpiarla hay que limpiar el pasado, eso que llevamos dentro y nos mantiene en limitación, hasta que finalmente podamos ver el amor. Si vas soltando el pasado, cuestionando tus ideas y mirándolo todo con nuevos ojos, lo que ocurrió se transforma en una historia que leíste, y deja de tener ese control emocional que teñía tu percepción.
Tu Ser auténtico no tiene juicios, vive en el momento presente, es vulnerable, habla su verdad, es juguetón y dichoso; si tiene una emoción, no la juzga. Y lo más importante: está aquí y ahora, anclado en el amor. Nuestros sistemas de creencias, en cambio, son solo cosas que aprendimos, casi nunca basadas en el amor ni en la gratitud.
Muchos dicen «hay que vivir en el momento presente», pero no es tan fácil, porque cargamos un equipaje emocional que lo impide. Es como el árbol del miedo: hay que cortarlo de raíz. No puedes analizar cada hojita por toda la eternidad («esto fue cuando mi madre me abandonó», «esto porque la maestra me dijo que era gorda»). Hay un billón de hojas. La forma de que ese árbol desaparezca es enfocarte en el punto más elevado, en el amor, y entonces todo lo demás empieza a irse.
Señales de que todavía no encontraste tu Ser auténtico
Crees que serás feliz recién cuando encuentres tu propósito o tu lugar.
Miras tu vida a través de viejos juicios, dolores y prejuicios, y crees que eso es la realidad.
Sientes que eres una «cosita frágil» y que todo lo de afuera es más grande que tú.
Cargas un equipaje emocional que te impide estar en el momento presente.
Analizas una y otra vez cada herida del pasado, sin que el árbol del miedo se vaya.
Un caso para reconocerte
Alguien convencido de que va a ser feliz «cuando» encuentre su propósito, su pareja o su lugar, viviendo siempre en ese futuro que no llega. Isha lo da vuelta: no te encuentras feliz al hallar el propósito, te vuelves feliz al encontrarte a ti mismo. Cada decisión que tomas, en realidad, ya te está llevando a casa.
Piensa en cuánto tiempo pasas analizando cada herida vieja: «esto fue por mi madre», «esto por aquella maestra». Son un billón de hojas de un mismo árbol del miedo. En vez de podar hoja por hoja para siempre, Isha propone cortarlo de raíz enfocándote en el amor, y dejar que el resto se caiga solo.
La práctica: encontrarte a ti mismo
Deja de posponer la felicidad para «cuando» pase algo: la felicidad es encontrarte a ti mismo, ahora.
Cuestiona una idea o creencia que arrastras y pregúntate si de verdad está basada en el amor.
Mira una herida del pasado como una historia que leíste, no como algo que aún te controla.
En lugar de analizar hoja por hoja tu dolor, enfócate en el punto más alto: el amor.
Vuelve al aquí y ahora: tu Ser auténtico ya está ahí, sin juicios, anclado en el amor.
Tú ya eres aquello que estás buscando: solo tienes que encontrar esas respuestas dentro de ti.
FAQ
Es quien eres cuando limpias las capas de creencias, juicios y dolores que te cubren. Isha Judd lo describe así: tu Ser auténtico no tiene juicios, vive en el momento presente, es vulnerable, habla su verdad, es juguetón y dichoso, y si tiene una emoción, no la juzga. Lo más importante es que está aquí y ahora, anclado en el amor. No es algo que se consigue afuera ni en el futuro: ya eres eso, y solo necesitas encontrar esas respuestas dentro de ti.
Para profundizar

Newsletter semanal con artículos, agenda de retiros y lo más leído del blog.
Al suscribirte aceptas nuestra Política de privacidad.