AdiccionesRompiendo con Relaciones Tóxicas, Abrazas el Amor Propio
Isha Judd

Los animales viven siempre en el aquí y ahora. Observarlos te enseña a atestiguar, a abrazar el momento tal cual es y a dejar de pelear con tu realidad.
Los animales son grandes maestros de amor-conciencia. Son la presencia en acción: nunca gastan energía de más, nunca se preocupan, nunca se estresan, nunca se lamentan. Se ocupan de lo que sucede aquí y ahora, abrazando este momento, sintiéndolo, oliéndolo, mirando y oyendo. Para ellos, el ser es siempre suficiente.
Observar a los animales en acción, sentir su presencia o simplemente estar con ellos es una gran forma de cultivar tu capacidad de atestiguar. Ellos no pretenden estar en otro lugar que no sea el aquí y el ahora, y en esa entrega sencilla te muestran el camino de vuelta a tu propio centro.
Durante un viaje reciente a la Columbia Británica, en Canadá, tuve el privilegio de observar a los osos grizzli en su ambiente natural. Alojados en una cabaña flotante sobre las aguas prístinas de un río, pasábamos los días en pequeños botes, envueltos por montañas de crestas nevadas y vestidas de pinos. En un lugar donde ni las líneas telefónicas ni las señales de satélite se atreven a entrar, el silencio es tan absoluto que capta de inmediato tu atención.
Lo que más me gustó de esos osos gigantescos, que mascaban las plantas de la ribera como payasos juguetones, fue su evidente felicidad por el simple hecho de ser osos. No se avergüenzan de su caminar torpe ni tratan de ser más gráciles. No se miran en el reflejo del agua para ver si están gordos, ni desean ser otra cosa que un oso. Están, sin más, en el aquí y el ahora.
Los puercoespines no desean ser más tersos ni las serpientes más amigables. Las cacatúas no pretenden ser más silenciosas. Los animales son ellos mismos: atestiguan su entorno, abrazan lo que es y fluyen con los cambios de su medio. Solo los humanos nos juzgamos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea, y solo nosotros creemos que necesitamos cambiar las cosas.
Cuando adquieres el hábito de ir dentro de ti, empiezas a darte cuenta de que luchar de manera constante contra la realidad del momento presente es una adicción. Nos inquieta, nos pone nerviosos, y ya estamos acostumbrados a sentirnos así. Por eso, uno de los primeros objetivos al aprender a atestiguar es liberarte de esa sensación.
Señales de que estás peleando con el presente
Sientes una inquietud constante, como si algo del momento tuviera que ser distinto.
Te descubres deseando estar en otro lugar o en otro instante que no es este.
Juzgas lo que sucede a tu alrededor en vez de dejarlo ser.
Buscas cambiar la realidad para calmar un nerviosismo al que ya estás acostumbrado.
Evitas ir hacia adentro para no quedarte a solas contigo mismo.
Un caso para reconocerte
Un oso que masca plantas en la ribera no se avergüenza de su torpeza ni sueña con ser más grácil. No se pregunta si está gordo ni desea estar en otra parte: simplemente es un oso, feliz de serlo, entregado por completo a este instante.
Ahora piensa en la cantidad de veces al día en que tú haces lo contrario: peleas con lo que es, deseas otro momento, te resistes a lo que hay. Igual que con cualquier adicción, esa lucha contra la realidad es una forma de evitar ir a tu interior para estar contigo mismo.
La práctica: anclarte en el presente
Observa a un animal en acción, o quédate un rato en la naturaleza, y deja que su presencia serena capte tu atención.
La próxima vez que te descubras peleando con tu realidad, tómate un momento para anclarte en tu interior.
Concéntrate en abrazar el momento tal cual es, justo ahora.
Tráete al presente y observa el paso de los pensamientos, sin subirte a ellos.
Cada vez que vuelva el intento de pelea, adéntrate un poco más en las profundidades quietas y silenciosas de tu Ser.
Tu Ser propio y único espera en las profundidades de ti mismo.
FAQ
Vivir en el presente es ocuparte de lo que sucede aquí y ahora, abrazando este momento tal cual es: sintiéndolo, mirándolo, oyéndolo, sin desear que sea distinto. Los animales lo hacen de forma natural, nunca pretenden estar en otro lugar ni en otro instante. Para ellos el ser es siempre suficiente. Para ti, es dejar de perderte en lo externo y volver a tu propio centro, una y otra vez.
Para profundizar

Newsletter semanal con artículos, agenda de retiros y lo más leído del blog.
Al suscribirte aceptas nuestra Política de privacidad.