AdiccionesRompiendo con Relaciones Tóxicas, Abrazas el Amor Propio
Isha Judd

Detrás de perseguir el éxito suele haber un miedo enorme: no ser suficiente. Cuando no nos amamos, lo más importante para nosotros se vuelve lo más destructivo.
Tenía todo lo que supuestamente uno puede desear: mis metas, mis éxitos, mi dinero, mi belleza, lo que fuera. Pero cuando empecé a ir hacia adentro, me di cuenta de que no me amaba en absoluto, y de que todo lo que hacía era para probar que valía.
Por debajo de todo eso había un miedo enorme: el miedo a no ser lo suficientemente buena. Ese es el miedo que tenemos que sanar, y la única manera de hacerlo es yendo hacia adentro y sanando esa separación interior, la separación de nosotros mismos, de nuestra esencia, de nuestra perfección interna.
Nuestra naturaleza autodestructiva nos lleva a no comer bien, a no tomar suficiente agua, a no hacer ejercicio, simplemente porque no nos estamos amando. Y cuando no nos amamos, lo más importante para nosotros termina siendo lo más destructivo: las adicciones, las relaciones tóxicas, el abuso del propio cuerpo. Cuando empezamos a amarnos, esas cosas también empiezan a cambiar.
Cuando no nos respetamos a nosotros mismos, no respetamos a nadie. Buscamos la razón afuera, tratamos de demostrar que valemos algo, y así cultivamos separación. Pero la vida puede ser mucho más simple: podemos crear tanta belleza, no importa lo que estemos haciendo, siempre que venga desde el amor y no desde el afán de probar cuánto valemos.
Yo abandoné lo que amaba (el mar, los animales, la naturaleza) persiguiendo el éxito, y lo conseguí, pero todo estaba depositado afuera. Recién cuando fui hacia adentro y sané esa separación, todo empezó a traerme dicha. Descubrí que yo era la dicha que iba al mundo a darla, en lugar de esperar que el mundo me la diera.
Cuando sanas eso, todo se vuelve importante: cada animal, cada persona, cada uno de nosotros, porque todos son uno mismo. Ya no hay límite para la cantidad de amor que eres capaz de dar. Y esta experiencia está disponible para cualquiera, porque es quienes somos en realidad. Cuando nos sanamos a nosotros mismos, sanamos al mundo.
Señales de que te mueve el miedo a no ser suficiente
Persigues metas, éxito o reconocimiento para probar, en el fondo, que vales.
Tienes logros que se ven envidiables y, por dentro, sientes que no te amas.
Descuidas tu cuerpo (comida, agua, descanso) porque no te estás cuidando de verdad.
Lo más importante para ti termina siendo lo que más te daña: una adicción, un vínculo tóxico.
Buscas afuera la razón de tu valor, en lugar de encontrarla dentro.
Un caso para reconocerte
Isha lo cuenta desde su propia vida: tuvo metas, dinero, belleza, éxito, todo lo que se supone que deberías desear. Desde afuera, nada faltaba. Pero cuando fue hacia adentro descubrió que no se amaba en absoluto, y que cada logro era, en realidad, un intento de probar que valía.
Debajo de esa búsqueda había un miedo enorme a no ser suficientemente buena. Mientras ese miedo no se sana, ningún éxito alcanza, porque la carencia no estaba afuera. Reconocer que todo lo que haces es «para demostrar que vales» es el primer paso para dejar de hacerlo desde ahí.
La práctica: sanar hacia adentro
Cuando persigas un logro, pregúntate si lo haces desde el amor o para probar que vales.
Empieza a cuidar tu cuerpo (comida, agua, movimiento) como un gesto concreto de amarte.
Mira la separación interior: ese lugar donde te desconectaste de tu propia esencia y perfección.
En lugar de esperar que el mundo te dé dicha, conviértete en la dicha que va al mundo a dar.
Recuerda que sanarte a ti mismo es sanar al mundo: empieza por ti, en cada momento.
Cuando nos sanamos a nosotros mismos, sanamos al mundo.
FAQ
Es un miedo de fondo que muchas veces mueve nuestra vida sin que lo notemos. Isha Judd cuenta que ella tenía metas, dinero, belleza y éxito, y aun así no se amaba: todo lo que hacía era para probar que valía. Debajo estaba el miedo a no ser suficientemente buena. Es una separación interior, de nuestra propia esencia y perfección. Mientras no se sana, ningún logro externo alcanza, porque la carencia que intentamos llenar no está afuera, sino dentro.
Para profundizar

Newsletter semanal con artículos, agenda de retiros y lo más leído del blog.
Al suscribirte aceptas nuestra Política de privacidad.