ConcienciaEl verdadero significado del amor a uno mismo: Descubre cómo practicarlo diariamente
Isha Judd

La dualidad es la experiencia de separación en la que vivimos: nos sentimos diferentes a todos y buscamos sin fin la unidad afuera, cuando el amor ya está dentro.
La dualidad es la experiencia de separación en la que vivimos: en este mundo todos nos sentimos diferentes a los demás. Conocemos a miles de personas de muchas razas, edades, religiones, creencias políticas, filosofías e ideales en oposición, y percibimos contraste por todas partes. En medio de esa experiencia de separación, buscamos infinitamente la unidad.
Ese es el juego de la dualidad en el amor y en la vida: nos vivimos como algo aparte de todo lo que nos rodea y ponemos toda nuestra energía en tratar de sanar esa separación desde afuera. Luchamos por sanar el planeta, marchamos por la paz y buscamos la pareja perfecta, tratando con desesperación de que la humanidad, y nuestra propia vida, logren ver más allá de las diferencias y vivan en armonía.
La compleja diversidad del mundo en que vivimos es aparentemente interminable: desde nuestras opiniones intelectuales hasta el tamaño de nuestras cuentas, desde nuestra apariencia física hasta nuestras tradiciones culturales. Percibimos separación por doquier, en un mundo de contrastes y variaciones extremas, un mundo de incontables posibilidades.
Dentro de esa experiencia de separación, buscamos infinitamente la unidad. Creamos programas de resolución de conflictos, marchamos por la paz y tratamos de que la humanidad logre ver más allá de sus diferencias y viva en armonía. Toda esa búsqueda apunta hacia afuera, hacia el mundo, cuando la unidad que anhelamos es en realidad algo que ya llevamos dentro.
Hacemos lo mismo en nuestras vidas personales, poniendo toda nuestra energía en crear balance a nuestro alrededor. Buscamos la pareja perfecta, pero cuando por fin creemos que hallamos al alma gemela, tratamos de cambiarla y controlarla para que encaje en nuestro ideal. Así se cuela la dualidad en el amor: en vez de encontrarnos con el otro, intentamos moldearlo.
Buscamos grupos de personas que nos hagan sentir aceptados porque apoyan nuestras convicciones, opiniones y creencias. Nos unimos a iglesias, partidos políticos, grupos de autoayuda y corporaciones, en la búsqueda por sanar la separación de lo que nos rodea. Cuando alguien está en desacuerdo con nuestra forma de percibir el mundo, lo evitamos, y tratamos de rodearnos de gente que confirme lo que ya pensamos, sin importar cuán basado en miedo pueda estar.
Señales de que estás viviendo desde la dualidad
Te sientes diferente y separado de casi todas las personas que te rodean.
Buscas sin fin la unidad afuera: en causas, en grupos, en la pareja perfecta.
Cuando crees hallar al alma gemela, intentas cambiarla y controlarla para que encaje en tu ideal.
Te rodeas solo de quienes confirman tus ideas y evitas a quien piensa distinto.
Tu mente nunca queda del todo satisfecha: saltas de una experiencia a otra buscando dónde pertenecer.
Un caso para reconocerte
Encuentras a la pareja que parecía perfecta y, al poco tiempo, empiezas a tratar de cambiarla: quieres que piense, sienta y actúe según tu ideal. Sin darte cuenta, ya no estás amando a la persona real, sino peleando con ella para que encaje en tu imagen. Eso es la dualidad operando en el amor.
Lo mismo pasa con los grupos: te unes a los que apoyan tus convicciones y evitas a quien está en desacuerdo. Como mariposas, revoloteamos de una experiencia a otra, con la mente nunca del todo satisfecha, en una interminable búsqueda por encontrar aquello que nos hace sentir en casa.
La práctica: dejar de buscar la unidad afuera
Nota cuándo te sientes separado y diferente de los demás, sin juzgarte por ello.
Observa el impulso de controlar o cambiar a tu pareja para que encaje en tu ideal, y suéltalo.
En vez de evitar a quien piensa distinto, permite el desacuerdo sin necesidad de que confirme tus ideas.
Cada vez que tu mente salte a la próxima experiencia buscando plenitud, vuelve la atención hacia adentro.
Recuerda que la unidad que buscas afuera ya está dentro de ti: ahí es donde se sana la separación.
En un mundo de separación, buscamos infinitamente la unidad; pero aquello que nos hace sentir en casa nunca estuvo afuera.
FAQ
La dualidad es la experiencia de separación en la que vivimos: nos sentimos diferentes a todos los demás. En este mundo conocemos a miles de personas de distintas razas, edades, religiones e ideales en oposición, y percibimos contraste por todas partes. Dentro de esa vivencia de separación buscamos infinitamente la unidad, luchando por sanar el planeta y por vivir en armonía, cuando esa unidad en realidad ya vive dentro de nosotros.
Para profundizar

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