Unificación Isha Judd
En lo que te enfocas, crece. Si te quejas por lo que falta, la falta crece; si aprecias y das, crece la abundancia. El universo siempre está trayendo todo hacia ti.
La Abundancia · 4 min de lectura

El universo siempre está trayendo todo hacia ti

En lo que te enfocas, crece. Si te quejas por lo que falta, la falta crece; si aprecias y das, crece la abundancia. El universo siempre está trayendo todo hacia ti.

Isha Judd

Más allá de lo que tengamos en el banco o en el bolsillo, muchas veces predomina una percepción interna que dice: «no hay suficiente», «tengo que cuidar lo que es mío». Esa acción siempre está activada por la protección, y esa protección te hace sentir más pequeño y vuelve limitado lo que puedes hacer.

Guardar y acaparar para protegerte te lleva, paradójicamente, a crear menos. Conviene mirar ese aspecto que tiende a enfocarse en la falta y en la carencia, que no siempre tiene que ver con lo material. Y con esa mirada llega la queja: «no es suficiente el amor que me das», «no hay suficiente dinero», «no hay suficientes oportunidades».

En lo que te enfocas, crece

Si te quejas por lo que falta, lo que falta crece, crece y crece. Cuando te enfocas en la carencia, el miedo es tan grande que nunca nada será suficiente, nada llenará ese vacío. ¿Pero qué sucede si aprecias? La energía cambia y va en la otra dirección, y entonces es la abundancia lo que crece.

Observa tus acciones: ¿en qué te estás enfocando, en apreciar o en lo que está mal? ¿En el vaso medio lleno o en el medio vacío? Detrás del «no puedo dar más, se van a aprovechar, no me van a valorar» siempre está hablando el miedo: miedo a que te quiten, a no ser valorado, a no tener. Cada uno puede empezar a eliminar los miedos que obstaculizan el fluir.

Ábrete a dar para abrirte a recibir

Enfoca tus acciones hacia lugares que se abran para dar, y en consecuencia serán abundantes para recibir también. En vez de proteger tus limitaciones, pregúntate: «¿dónde puedo dar más, para así poder ser más yo?». El universo solo quiere darte y siempre está trayendo todo hacia ti. No lo frenes.

Si sientes que no eres abundante, haz de cuenta que sí lo eres y practícalo dando: tu energía, tu tiempo, tu amor. No hace falta ir muy lejos para encontrar dónde dar. Puede ser un momento de atención hacia alguien, sentarte a jugar con tu hijo, un cruce de miradas, una sonrisa. Muy pronto vas a sentir el gozo interno, profundo y silencioso que aparece cuando estás así de abierto.

Señales de que vives desde la carencia

  • Sientes que «no hay suficiente», sin importar cuánto tengas en realidad.

  • Acaparas y proteges lo tuyo, y aun así creas y recibes menos.

  • Te quejas por lo que falta, y lo que falta parece crecer cada vez más.

  • No das más por miedo a que se aprovechen o a que no te valoren.

  • Te enfocas en el vaso medio vacío y nada termina de llenarte.

Un caso para reconocerte

Alguien que se repite «no puedo dar más, estoy exhausto, si doy la gente se aprovecha». Suena a límite sano, pero muchas veces es el miedo hablando: miedo a que te quiten, a no ser valorado, a no tener. Y mientras te proteges, creas y recibes menos, porque la energía va hacia la carencia.

Fíjate en dónde puedes dar sin ir lejos: un rato de atención, jugar con tu hijo cuando te lo pide, una sonrisa en la calle en vez de ir con la cabeza llena de preocupaciones. Cuando te abres a dar, te abres a recibir, y el gozo interno que aparece te muestra un camino nuevo.

La práctica: enfocarte en la abundancia

  1. 1

    Observa en qué te enfocas: ¿en apreciar lo que hay o en quejarte por lo que falta?

  2. 2

    Cuando aparezca la queja por la carencia, cámbiala por alabanza, amor y gratitud.

  3. 3

    Ante un «no puedo dar más», pregúntate si es un límite real o si está hablando el miedo.

  4. 4

    Busca un lugar concreto donde dar hoy: tu tiempo, tu atención, tu amor, sin ir lejos.

  5. 5

    Si no te sientes abundante, practícalo igual dando, y deja que el universo traiga lo demás.

El universo solo quiere darte y siempre está trayendo todo hacia ti. No lo frenes.

Isha Judd

FAQ

Preguntas frecuentes

  • Significa que la vida tiende a darte de forma constante, y que muchas veces somos nosotros quienes lo frenamos. Isha Judd explica que la percepción de «no hay suficiente» y el impulso de proteger lo nuestro nos empequeñecen y nos hacen crear menos. El universo solo quiere darte; el bloqueo está en el miedo y la carencia con que lo recibimos. Cuando dejas de frenar ese flujo, abriéndote a dar y a apreciar, empiezas a recibir la abundancia que ya venía hacia ti.

#abundancia#dar#gratitud#miedo#apreciar
Recibe contenido de la Unificación en tu email.

Recibe contenido de la Unificación en tu email.

Newsletter semanal con artículos, agenda de retiros y lo más leído del blog.

Al suscribirte aceptas nuestra Política de privacidad.

¡Contáctanos!