La AbundanciaEl Verdadero Arte de Manifestar: Amor Propio y Creación Consciente
Isha Judd

Lo único real es el amor. El miedo y los demonios los creamos nosotros, desde la cabeza. Volver al corazón, dar sin expectativas y valorar es el camino a casa.
Se habla mucho de paz mundial, pero la única manera de lograr paz en el mundo es elevando la conciencia. Podemos cambiar gobiernos, crear más reglamentos, esforzarnos por ser buenas personas, pero si la gente está llena de estrés y se odia a sí misma, es imposible que ame a los demás.
Por eso el trabajo empieza en cada uno: elevar nuestra conciencia y regresar a la unidad, darnos cuenta de que somos todos uno. Lo único real es el amor. El miedo, la separación y la protección los creamos nosotros, desde nuestras cabezas, y desde ahí también podemos deshacerlos.
En todos lados se nos enseña a protegernos. Por eso la gente va a la guerra, afuera y también dentro de sus familias, para defenderse de demonios imaginarios. Pero somos nosotros quienes los creamos: creamos el miedo y creamos los demonios, y todo lo creamos desde la cabeza.
Ahora, más que nunca, la invitación es volver a casa, al corazón, porque es el único lugar donde encontramos la unión. La conciencia es el corazón y la inocencia. Si ves algo afuera que no te gusta, sánalo, abraza esa parte en ti, porque no hay nada separado ni nada que esté realmente afuera: todo eres tú. Si te afecta, eres tú.
Cuando somos completamente reales, todo el amor empieza a venir desde adentro. Las máscaras dejan de funcionar, porque el universo entero usa las mismas máscaras y todos podemos verlas: al único que engañamos es a nosotros mismos. Solo hace falta ser verdadero con tu corazón y, desde la conciencia, dar. La conciencia da todo el tiempo.
He visto a muchas personas aferrarse a lo que tienen sintiendo que nunca es suficiente. No pueden valorar lo que reciben, porque ya están esperando lo próximo, y cuando no valoras, no recibes: donde no hay apreciación, el corazón está cerrado. Dar con expectativas solo trae resentimiento. En cambio, cuando das desde el amor incondicional experimentas abundancia, y cuando recibes desde ese mismo lugar, también.
Señales de que vives desde el miedo y no desde el amor
Sientes que tienes que protegerte todo el tiempo, incluso de tu propia familia.
Buscas aprobación afuera y te abandonas a ti mismo para conseguirla.
Te aferras a lo que tienes y sientes que nunca es suficiente.
Das esperando algo a cambio, y te llenas de resentimiento cuando no llega.
Ves defectos afuera sin notar que eso que te molesta también vive en ti.
Un caso para reconocerte
Piensa en alguien que recibe un regalo y, antes de disfrutarlo, ya lo deja de lado pensando en lo que vendrá después. Nunca es suficiente, nada alcanza. Ese es el corazón cerrado: donde no hay valoración, no hay apreciación, y por eso no entra nada, por más que llegue.
Fíjate también en cómo damos «para» algo: para que nos quieran, para que nos devuelvan, para quedar bien. Cuando la expectativa no se cumple, aparece el resentimiento. Dar desde el amor incondicional, sin esa cuenta pendiente, es lo que abre la puerta a la abundancia.
La práctica: abrir el corazón para dar y recibir
Cuando algo de afuera te moleste, en lugar de pelear con eso, abraza y sana esa parte en ti.
Sé verdadero con tu corazón: habla tu verdad y deja de abandonarte para buscar aprobación.
Antes de esperar lo próximo, detente a valorar y apreciar lo que ya recibiste.
Da desde el amor, sin expectativas ni cuentas pendientes, y observa cómo cambia lo que vuelve a ti.
Recuerda que la conciencia da todo el tiempo: da a todos y, al hacerlo, te das a ti mismo.
Abre tu corazón para dar y para recibir: da a todos y te darás a ti mismo.
FAQ
Porque el miedo, la separación y la protección son creaciones nuestras, mientras que el amor es lo que somos. Isha Judd enseña que creamos los demonios y el miedo desde la cabeza, y que al volver al corazón descubrimos que no hay nada realmente separado ni afuera: todo es uno. El amor no se fabrica ni se defiende, simplemente es. Por eso, cuando removemos lo que no es real, lo que queda, lo único que de verdad sostiene todo, es el amor.
Para profundizar

Newsletter semanal con artículos, agenda de retiros y lo más leído del blog.
Al suscribirte aceptas nuestra Política de privacidad.