En estos tiempos en que se nos invita a experimentar situaciones nuevas – recluirnos en la casa con la familia, trabajar desde allí, restringir nuestras salidas -, toda esa energía que antes poníamos en las compras, en el gimnasio, en socializar afuera, ahora se canaliza en los espacios privados.  Un tiempo para el que no fuimos preparados y al que todos tenemos que adaptarnos por el bien personal, social y global.

Y es en este momento que necesitamos aprender a cultivar nuestro SER, así como antes lo hacíamos con nuestro HACER.  Tenemos que aprender a nutrir la comunicación fluida con quienes nos rodean e, inevitablemente, esto nos invita a ser más sensibles con nuestra propia comunicación interna: abrirnos a sentir las emociones y dejarnos guiar por esa voz interior que todos tenemos y a veces ignoramos, pero que es un tesorito que portamos desde nuestra más dulce infancia.

Aprovechando este momento, queremos entregarles acceso al aprendizaje y práctica de algunos pasos básicos que nos llevan a cultivar el bienestar interior: son las herramientas del Sistema Isha. Es éste un método diseñado para practicar mentalmente, que nos lleva a sentir en forma interna calma y paz, y relaja físicamente las tensiones que el estrés nos genera.

Llamamos facetas a estas herramientas que enseñamos. Me encanta pensar que los humanos somos como diamantes y que, al pulirnos internamente, nuestro brillo se irradia y se comparte con todo a su alrededor.  A esta práctica le dedicaremos una hora diaria, relajados, con ojos cerrados, incluso para descansar mejor y solucionar dificultades tales como el insomnio.

Igualmente practicaremos con los ojos abiertos durante nuestra vida cotidiana, lo que nos llevará a estar más presentes y sin acumulación de estrés.  Y como todo esto nos va a ayudar a eliminar viejas tensiones y estreses grabados en el sistema nervioso, también haremos algo de ejercicio, (caminar, bailar, gimnasia, nadar, etc.) y   beberemos mucha agua, lo que contribuirá igualmente a eliminarlos.

Toda esta limpieza nos conducirá a ser más sensibles en la conexión con lo que nuestra voz interna nos dice y con lo que cada cosa nos hace sentir, abriéndonos una puerta que nos guiará al cultivo de nuevas avenidas por las cuales transitar.

Hoy aprenderemos la primera de estas facetas. Nos llevará a vivir en el momento presente, atentos, abiertos, sensibles, claros a todo lo que la vida nos trae en cada momento.  Así, las presiones  del pasado y las expectativas del futuro se integrarán en una presencia profunda, recibiendo lo que la vida nos trae, aquí y ahora.

He aquí la faceta:


ALABANZA AL AMOR POR ESTE MOMENTO EN SU PERFECCIÓN.
Y llevaremos nuestra atención a la zona del medio del pecho: la zona del corazón.


Les invito a pensar esta faceta una hora al día con ojos cerrados, relajados, descansando el cuerpo, sin hacer otra cosa.  Esa hora la pueden dividir en dos medias horas en cualquier momento del día. Comenzaremos a disfrutar de una sensación relajada de bienestar que irá creciendo cuanto más nos dediquemos a cultivarla y darle nuestra atención.

También, pensando esta faceta con ojos abiertos mientras realizamos lo rutinario, encontraremos una sensación muy agradable.

Les invito a probar, y en las semanas siguientes completaremos este aprendizaje y guía de práctica.  Si tuvieran dudas pueden escribirnos a isha@isha.com.

Y si desean, pueden visitarnos en www.ishajudd.com  y ver la película “¿POR QUÉ CAMINAR SI PUEDES VOLAR?”, o encontrar el libro del mismo título, donde podrán profundizar este aprendizaje, ya que en ambos lo  enseño paso a paso.

Nos encontraremos las próximas semanas para seguir transitando juntos por este camino de bienestar interior.