Amor IncondicionalLove Has Wings: cinco días de silencio y amor en Fernando de Noronha
Equipo Unificación

No podemos amar a los demás sin condiciones si no sabemos amarnos primero a nosotros mismos: el amor incondicional empieza por casa.
El amor incondicional es amar sin exigir nada a cambio, sin condiciones ni expectativas, empezando por ti mismo. La razón por la que no podemos amar a los demás de esa manera es que no sabemos cómo amarnos a nosotros mismos. ¿Cómo puedo dar lo que no tengo? ¿Cómo puedo percibir la perfección en otros, aceptarlos como son, si me veo a mí mismo como defectuoso?
La única manera de amar incondicionalmente es aprender a amarnos primero a nosotros mismos. Irónicamente, en la sociedad moderna tenemos la idea de que amarse a uno mismo es egoísta. Pero es exactamente al revés.
Egoísta es el no amarse. Mientras te rechazas y te juzgas, centrándote en lo que está mal, siempre vas a necesitar algo de los demás: la aprobación, la aceptación, el reconocimiento. Y eso sí es ser egoísta: tomar de tus seres queridos, en lugar de darles libremente.
Amarte a ti mismo es, en realidad, dejar de ser egoísta: asumir la responsabilidad de tu propia felicidad, tu propia realización como persona. Cuando te amas, el estar contigo es suficiente, tu propia presencia es un placer. Puedes dar libremente a los demás, sin condiciones, sin necesidad, sin temor. Cuando te sientes completo dentro tuyo, es una alegría natural el dar a otros.
Muchas veces dedicamos nuestras horas a tanto acontecimiento externo y superficial, y eso no termina de satisfacernos. Anhelamos algo que le dé un sentido más profundo a todo, donde podamos expresar la verdad de nosotros mismos: cuando hablamos esa verdad, la cabeza y el corazón están alineados.
Podemos entrenar esto si nos dedicamos varias veces al día a permitir que nuestra atención baje, literalmente, de la cabeza al corazón, y se instale allí. Si al hacerlo buscas algo que apreciar (un árbol floreciendo, un niño aprendiendo, el agua regando la tierra, o simplemente una canción) ¿puedes sentir cómo se expande tu corazón?
Señales de que todavía no te amas incondicionalmente
Te rechazas y te juzgas, en lugar de abrazarte como eres.
Necesitas la aprobación, la aceptación o el reconocimiento de los demás para sentirte bien.
Sientes que amarte a ti mismo sería una forma de egoísmo.
Actúas el amor incondicional en vez de sentirlo de verdad.
Confundes la seguridad falsa, la arrogancia, con el amor propio genuino.
Un caso para reconocerte
Todos los niños nacen genios: ilimitados, presentes, fascinados con todo. No porque lo que ven sea nuevo, sino porque están ahí, en el momento, viendo la magia y la perfección en las cosas más simples. Ese es el amor incondicional en su forma más natural, antes de que nadie nos enseñara otra cosa.
Y entonces llega la educación: «pequeño genio, ahora tienes que encajar en esta cajita». «Pero yo no quepo ahí.» «No importa, tienes que meterte igual que todos los demás.» Ahí empieza el auto rechazo: dejamos de mirar hacia adentro y ponemos toda la atención en lo externo. Si te reconoces en esa historia, el primer paso para volver es el mismo que cuando eras niño: estar presente contigo mismo.
La práctica: convertirte en el amor incondicional
Sé honesto contigo mismo: mírate como eres en realidad, sin editar lo que no te gusta.
Varias veces al día, baja la atención de la cabeza al corazón y quédate ahí un momento.
Busca algo que apreciar (una planta, una canción, un gesto) y siente cómo se expande tu corazón.
Da a los demás desde la plenitud, no desde la necesidad de que te devuelvan algo.
Recuerda: no se trata de actuar el amor incondicional, sino de convertirte en él, de serlo.
No se trata de actuar el amor incondicional, sino de convertirte en el amor incondicional: de serlo.
FAQ
El amor incondicional es amar sin exigir nada a cambio: sin condiciones, sin expectativas y sin necesidad de aprobación. Según Isha Judd, empieza por uno mismo, porque no se puede dar lo que no se tiene. Si te rechazas o te juzgas, vas a necesitar de los demás la aprobación, la aceptación o el reconocimiento que no te das a ti mismo. Amar incondicionalmente a otros solo es posible cuando primero aprendes a amarte así a ti mismo.
Para profundizar

Newsletter semanal con artículos, agenda de retiros y lo más leído del blog.
Al suscribirte aceptas nuestra Política de privacidad.