Unificación Isha Judd
No podemos amar a los demás sin condiciones si no sabemos amarnos primero a nosotros mismos: el amor incondicional empieza por casa.
Amor Incondicional · 5 min de lectura

Amarnos incondicionalmente

No podemos amar a los demás sin condiciones si no sabemos amarnos primero a nosotros mismos: el amor incondicional empieza por casa.

Isha Judd

El amor incondicional es amar sin exigir nada a cambio, sin condiciones ni expectativas, empezando por ti mismo. La razón por la que no podemos amar a los demás de esa manera es que no sabemos cómo amarnos a nosotros mismos. ¿Cómo puedo dar lo que no tengo? ¿Cómo puedo percibir la perfección en otros, aceptarlos como son, si me veo a mí mismo como defectuoso?

La única manera de amar incondicionalmente es aprender a amarnos primero a nosotros mismos. Irónicamente, en la sociedad moderna tenemos la idea de que amarse a uno mismo es egoísta. Pero es exactamente al revés.

Amarte a ti mismo no es egoísmo: es lo contrario

Egoísta es el no amarse. Mientras te rechazas y te juzgas, centrándote en lo que está mal, siempre vas a necesitar algo de los demás: la aprobación, la aceptación, el reconocimiento. Y eso sí es ser egoísta: tomar de tus seres queridos, en lugar de darles libremente.

Amarte a ti mismo es, en realidad, dejar de ser egoísta: asumir la responsabilidad de tu propia felicidad, tu propia realización como persona. Cuando te amas, el estar contigo es suficiente, tu propia presencia es un placer. Puedes dar libremente a los demás, sin condiciones, sin necesidad, sin temor. Cuando te sientes completo dentro tuyo, es una alegría natural el dar a otros.

El amor incondicional es el lenguaje del corazón

Muchas veces dedicamos nuestras horas a tanto acontecimiento externo y superficial, y eso no termina de satisfacernos. Anhelamos algo que le dé un sentido más profundo a todo, donde podamos expresar la verdad de nosotros mismos: cuando hablamos esa verdad, la cabeza y el corazón están alineados.

Podemos entrenar esto si nos dedicamos varias veces al día a permitir que nuestra atención baje, literalmente, de la cabeza al corazón, y se instale allí. Si al hacerlo buscas algo que apreciar (un árbol floreciendo, un niño aprendiendo, el agua regando la tierra, o simplemente una canción) ¿puedes sentir cómo se expande tu corazón?

Señales de que todavía no te amas incondicionalmente

  • Te rechazas y te juzgas, en lugar de abrazarte como eres.

  • Necesitas la aprobación, la aceptación o el reconocimiento de los demás para sentirte bien.

  • Sientes que amarte a ti mismo sería una forma de egoísmo.

  • Actúas el amor incondicional en vez de sentirlo de verdad.

  • Confundes la seguridad falsa, la arrogancia, con el amor propio genuino.

Un caso para reconocerte

Todos los niños nacen genios: ilimitados, presentes, fascinados con todo. No porque lo que ven sea nuevo, sino porque están ahí, en el momento, viendo la magia y la perfección en las cosas más simples. Ese es el amor incondicional en su forma más natural, antes de que nadie nos enseñara otra cosa.

Y entonces llega la educación: «pequeño genio, ahora tienes que encajar en esta cajita». «Pero yo no quepo ahí.» «No importa, tienes que meterte igual que todos los demás.» Ahí empieza el auto rechazo: dejamos de mirar hacia adentro y ponemos toda la atención en lo externo. Si te reconoces en esa historia, el primer paso para volver es el mismo que cuando eras niño: estar presente contigo mismo.

La práctica: convertirte en el amor incondicional

  1. 1

    Sé honesto contigo mismo: mírate como eres en realidad, sin editar lo que no te gusta.

  2. 2

    Varias veces al día, baja la atención de la cabeza al corazón y quédate ahí un momento.

  3. 3

    Busca algo que apreciar (una planta, una canción, un gesto) y siente cómo se expande tu corazón.

  4. 4

    Da a los demás desde la plenitud, no desde la necesidad de que te devuelvan algo.

  5. 5

    Recuerda: no se trata de actuar el amor incondicional, sino de convertirte en él, de serlo.

No se trata de actuar el amor incondicional, sino de convertirte en el amor incondicional: de serlo.

Isha Judd

FAQ

Preguntas frecuentes

  • El amor incondicional es amar sin exigir nada a cambio: sin condiciones, sin expectativas y sin necesidad de aprobación. Según Isha Judd, empieza por uno mismo, porque no se puede dar lo que no se tiene. Si te rechazas o te juzgas, vas a necesitar de los demás la aprobación, la aceptación o el reconocimiento que no te das a ti mismo. Amar incondicionalmente a otros solo es posible cuando primero aprendes a amarte así a ti mismo.

#amor-incondicional#amor-propio#autoestima#corazon#presencia

Para profundizar

Lleva esto a tu práctica.

Recibe contenido de la Unificación en tu email.

Recibe contenido de la Unificación en tu email.

Newsletter semanal con artículos, agenda de retiros y lo más leído del blog.

Al suscribirte aceptas nuestra Política de privacidad.

¡Contáctanos!