Amor IncondicionalLove Has Wings: cinco días de silencio y amor en Fernando de Noronha
Equipo Unificación

El amor tiene la frecuencia más alta de la conciencia. El miedo y la violencia vibran lento y denso; al expandir tu conciencia, todo vuelve a esa vibración elevada.
La frecuencia del amor es la vibración más alta de la conciencia, esa esencia que lo es todo y es común a todo. A esa conciencia me gusta llamarla amor-conciencia, y tiene una frecuencia muy elevada. Frente a ella, el miedo vibra lento, y la violencia, la guerra y los prejuicios (todo lo basado en la carencia) vibran aún más bajo.
Vibrar en amor no es un estado que te caiga del cielo: es tu naturaleza original, a la que vuelves a medida que expandes tu conciencia. Cuando lo haces, esa vibración lenta y densa comienza a elevarse hasta que todo se transforma en eso, en la frecuencia elevada del amor, y continuamente todo se eleva hacia la vibración más alta.
El intelecto se pelea porque no quiere perder el control, y siempre anda buscando una explicación para todo. Pero la conciencia no viene de la cabeza: viene del corazón, de la omnisciencia, de lo absoluto. Y desde ahí la condición humana empieza a expresarse en su forma más elevada.
Así comienzas a transformarte en la persona que siempre has admirado, una persona con valores elevados. La vulnerabilidad y la emoción son el lenguaje del corazón. Cuando te muestras vulnerable, tu corazón queda abierto a dar y a recibir, y ya no se protege falsamente con máscaras ni con engaños.
Cuando te atreves a ser vulnerable vas más allá de tu zona cómoda: entras en lo desconocido, sueltas el control, enfrentas el miedo al rechazo y pones tu propia verdad por encima de la necesidad de complacer a los demás. La vulnerabilidad es el acto más elevado de amor a uno mismo, la clave para liberarte de la codependencia y de la débil muleta que es la aprobación externa.
Haz la prueba. Tal vez descubras la belleza singular que se encuentra en esos lugares tuyos que habías aprendido a evitar. En tu camino hacia más conciencia, la pasividad no te sirve: sentarte a esperar que todo caiga del cielo solo genera inercia y estancamiento. Eres tú quien tiene que poner las cosas en movimiento.
Señales de que estás vibrando en una frecuencia baja
El miedo te domina y sientes que la vida te sucede en vez de ponerla tú en movimiento.
Te quedas en la pasividad, esperando que todo te caiga del cielo, y luego te sientes víctima cuando nada llega.
Buscas seguridad en la aprobación externa en lugar de encontrarla dentro de ti.
Te proteges con máscaras y controlas todo, porque temes al rechazo.
Resistes la vida en vez de abrazarla, y eso te deja en la inercia y el estancamiento.
Un caso para reconocerte
Esperas que las cosas cambien, pero no mueves nada: das vueltas, aguardas que la vida te resuelva y, cuando tus expectativas no se cumplen, te sientes víctima. Esa pasividad no es paz, es inercia, y te mantiene atado a una vibración lenta y densa.
Ahora prueba lo contrario: atraviesas el miedo, dejas de protegerte y controlar, y eliges una y otra vez abrazar la vida en lugar de resistirte a ella. Ahí, aunque no lo parezca, te das cuenta de que lo mejor está siempre viniendo hacia ti, y tu frecuencia se eleva.
La práctica: elevar tu vibración hacia el amor
Muéstrate vulnerable: abre el corazón a dar y a recibir, sin máscaras ni engaños.
Suelta el control y atraviesa el miedo al rechazo, poniendo tu verdad por encima de complacer a los demás.
Pon las cosas en movimiento en lugar de esperar que caigan del cielo; así evitas la inercia y el estancamiento.
Confía en ti mismo eligiendo abrazar la vida, no resistirte a ella, aunque no haya garantías.
Enfócate en la apreciación, el amor y la gratitud, y ve dejando ir tus limitaciones y adicciones.
Una vez que habitas en el amor-conciencia no hay nada que no puedas hacer, porque te sientes seguro dentro de ti mismo. Mereces el amor, mereces brillar.
FAQ
El amor es la frecuencia más elevada de la conciencia. Para Isha Judd, el amor-conciencia es esa esencia que lo es todo y vibra en lo más alto. Frente a ella, el miedo vibra lento, y la violencia, la guerra y los prejuicios (todo lo basado en la carencia) vibran aún más bajo. Esa frecuencia elevada es tu naturaleza original: a medida que expandes tu conciencia, todo se transforma y se eleva hacia esa vibración más alta.
Para profundizar

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