Unificación Isha Judd
Puedes ser un botecito zarandeado por la tormenta o hallar el ancla que nada mueve: hay un lugar dentro de ti donde la paz no depende de la superficie.
Las Emociones · 4 min de lectura

El amor es como un ancla permanente

Puedes ser un botecito zarandeado por la tormenta o hallar el ancla que nada mueve: hay un lugar dentro de ti donde la paz no depende de la superficie.

Isha Judd

Imagina por un momento que eres un botecito en el mar, y que el mar es tu vida, tus pensamientos, tus emociones. Habrá días en que el sol brilla y el bote está estable, calmo y tranquilo. Pero de pronto sobreviene una tormenta y el mar lo sacude, y es como si tus emociones te controlaran o tus pensamientos te sumergieran en el miedo.

Una vez que experimentas conciencia perpetua, no importa lo que suceda en la superficie de tu mente: puede ser tormenta o calma, y aun así siempre tendrás esa experiencia subyacente de paz y dicha. Ese es el ancla permanente del amor, un lugar dentro de ti que ninguna ola puede mover.

Ir hacia adentro es el camino

Vivimos en un mundo de contrastes y diversidad, donde miles de imágenes y sonidos luchan por captar nuestra atención. Pero en lo profundo de nuestro ser yace un tesoro que, una vez descubierto, transformará nuestra visión del mundo. No está afuera: está adentro.

Cuando sentimos el llamado de ir hacia adentro, comienza un viaje hacia las profundidades de nuestra conciencia. A medida que cambiamos nuestra percepción, descubrimos que la experiencia humana puede transformarse en el juego más excitante, maravilloso e inspirador que haya existido.

Atestiguar desde tu ser

Desde las profundidades silenciosas del Ser atestiguamos el mundo que nos rodea en su danza constante. Si vivimos en la superficie, nuestra paz será intermitente. Por eso ve más profundo: sumérgete en el fondo de tu ser, más allá del nivel del pensamiento, hacia una conexión honda contigo mismo.

Nada puede mover tu ser, pues tu ser existe más allá del tiempo y el espacio. No hay nada que temer en el vacío que yace más allá de tus pensamientos: solo está el amor que tú eres. Aprende a sentirte cómodo dentro de ese vacío, porque nada puede sacarte de ti mismo a menos que tú lo permitas.

Señales de que estás viviendo en la superficie

  • Tus emociones te controlan y tus pensamientos te sumergen en el miedo cuando llega la tormenta.

  • Tu paz es intermitente: aparece cuando todo está calmo y se va apenas algo se sacude.

  • Buscas afuera la convicción y la calma que solo pueden venir de adentro.

  • Temes al vacío que hay más allá de tus pensamientos, en vez de descansar en el amor que eres.

  • Te resistes a cambiar, aunque el mundo a tu alrededor no deje de transformarse.

Un caso para reconocerte

Piensa en cómo reaccionas cuando la vida se sacude: una discusión, una mala noticia, un plan que se cae. Si tu paz se va con la ola, es que estabas viviendo en la superficie, a merced de cada pensamiento y cada emoción, como el botecito zarandeado por la tormenta.

Ahora imagina responder desde otro lugar. Una vez que estamos anclados firmemente en ese espacio interior, comenzamos a interactuar con el mundo desde ahí. Y cuando retornamos a un lugar de inocencia y perfección, comenzamos a amarnos exactamente como somos, con tormenta o sin ella.

La práctica: anclarte en tu interior

  1. 1

    Cuando llegue una tormenta de pensamientos o emociones, recuerda que eres el mar entero, no solo el botecito de la superficie.

  2. 2

    Ve más profundo: sumérgete en el fondo de tu ser, más allá del nivel del pensamiento, hacia una conexión honda contigo mismo.

  3. 3

    Atestigua el mundo desde ese silencio, sin subirte a cada ola que pasa por tu mente.

  4. 4

    Aprende a sentirte cómodo en el vacío que hay más allá de tus pensamientos: ahí solo está el amor que tú eres.

  5. 5

    Busca la visión clara únicamente hacia adentro, confía en el timón de tu corazón y hallarás esa sabiduría en ti.

Nada puede sacarte de ti mismo a menos que tú lo permitas.

Isha Judd

FAQ

Preguntas frecuentes

  • Para Isha Judd, el amor es un ancla permanente porque existe en un lugar de ti que nada puede mover. Usa la imagen de un botecito en el mar: la superficie puede estar en calma o en tormenta, pero una vez que experimentas conciencia perpetua siempre tienes debajo una paz y una dicha que no dependen de lo que pase. Ese amor eres tú mismo, más allá del tiempo, el espacio y los pensamientos.

#amor#paz-interior#conciencia#atestiguar#las-emociones

Para profundizar

Lleva esto a tu práctica.

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