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La violencia puede encontrar la paz

By 15 Julio, 2015Artículos

Hoy en día, es frecuente encontrarnos con que lo doméstico se hace público en los casos extremos de violencia y fatalidad, y es común que uno se pregunte ¿cómo esa mujer se quedó allí hasta llegar a este punto? ¿No era ese ejemplo más extremo para los hijos? Tantas preguntas que a uno que está afuera se le cruzan, pero ¿qué sucede a quienes están dentro de esa experiencia?

Primeramente quien se queda en esa relación lo hace porque tiene miedo a estar sola, a no poder. Son muchas las personas que se acercan a nosotros saliendo de situaciones así o aún sumergida en una, y es lo que nos cuentan.

Si el miedo a estar sola o a no poder con tu vida sola, puede hacerte tolerar lo más extremo e inhumano, hay una gran falta de amor a ti misma. Y básicamente es porque el sentir y la creencia de que “no te mereces nada mejor” está grabado en ti muy profundo, tal vez en tu infancia has crecido en ese ambiente, o no.

Pero veamos. Para mí, por ejemplo, si yo estuviera involucrada en una relación violenta, me sentiría feliz de alejarme. Como ese refrán que dice “más vale solo que mal acompañado”.

Así que lo único que puedo hacer es invitarte a sentir conmigo lo que te provoca el sentir o el pensar que no mereces nada mejor y el miedo a no poder, en realidad, el miedo a descubrir lo desconocido.

¿Cómo puedes llegar a cambiar esto, en caso de que estés en una situación así o parecida aunque no sea extrema, pero que no te hace feliz? En realidad ese cambio comienza por dentro, porque si te plantearas que mereces lo mejor de lo mejor siempre y en toda situación, entonces verías que sí tendrías la valentía de cambiar esto y también de sanarte, de descubrir la fuente del amor incondicional por ti misma dentro tuyo.

Si estás aquí preguntándome esto, entiendo que es eso lo que quieres, y puedo garantizarte que descubriendo esa fuente dentro de ti, tendrás compañía permanente y amorosa propia, porque te tendrás a ti misma y ya jamás volverás a estar sola. Ahora en verdad estás realmente sola, ahora estás silenciando lo que sucede, enmascarando y ocultando la violación de tu propio bienestar físico y emocional por miedo a los cambios, ahora sí te estás abandonando completamente.

Pero verás que si decides elegirte, decirte SI y transformar la fuerza de ese miedo y esa parálisis en la energía que te lleva a encontrar una apertura, como una puerta en un lugar que ni sabías que era posible que estuviera, verás cómo descubriendo una vida en libertad, hasta llegarás a crear como tu espejo, como tu par a quien esté también experimentando ese amor, si eso es lo que quieres.

Pero primero tienes que encontrarte a ti misma, porque lo único que encontrarás ahora en lo externo, será un reflejo de ti, si no te amas no encontrarás el amor afuera, si te dices que no o eres violenta contigo, es lo que encontrarás, esa violencia puede estar muy enmascarada en una crítica permanente a ti misma, no amándote. Por eso, primero tienes que encontrar esa violencia, ese resentimiento, ese no merecimiento dentro tuyo y amarlo, amarlo sin condiciones, para sanarlo, para llenarlo de amor y de ese modo permitir que se disuelva lo viejo, que se disuelva el dolor.

Tienes que amar ese lugar en el que estás mendigando amor, en el que quieres estar con otro sin importar las consecuencias, con tal de no estar contigo.

Yo conozco ese lugar, solía quedarme en relaciones muy mediocres, no violentas, pero para nada grandiosas, porque no podía estar sola, no creía que era merecedora del amor pero entonces no me daba cuenta. No lo supe en realidad hasta que no fui muy dentro mío en mi sentir, y entonces me di cuenta que podía usar esta oportunidad para amarme realmente, completamente, y así lo hice. Lo aprendí primero con mi experiencia y eso es lo que quiero para ti, para todos.

Entonces, con sinceridad y amorosamente, comienza a dar una mirada a lo que te paraliza, a lo que te dice que no vales, ¿si? Y empieza a cambiarlo por dentro, y empieza a decir: “Sí, valgo”. A ver qué sucede, a ver qué puedes hacer para demostrártelo, a ver… comienza a darte en forma especial, a ver… Pero despacio y amorosamente, así como te gustaría ser tratada en realidad. ¿Sí? Y ya me contarás.

“La violencia puede encontrar la paz” – Punto Mujer – Emol.com – Chile, febrero 2011

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